EFECTOS DEL EJERCICIO FÍSICO SOBRE LA CALIDAD DEL SUEÑO

LO QUE DICEN LOS ESTUDIOS

El movimiento durante el día es una de las claves para descansar mejor.

¿QUÉ EFECTOS TIENE EL DEPORTE?

El ejercicio físico no solo mejora la forma del cuerpo, también tiene un impacto muy positivo sobre nuestra mente y el sueño. Entre los principales efectos del deporte encontramos:

1. Mejora la calidad del sueño: La actividad física regular ayuda a conciliar el sueño más rápido y a lograr un descanso más profundo, ya que aumenta la necesidad natural de dormir.

2. Reduce el estrés y la ansiedad: El deporte ayuda disminuye los niveles de cortisol y estimula la liberación de endorfinas, favoreciendo una mente más relajada.

3. Favorece la regulación del ritmo circadiano: El ejercicio contribuye a sincronizar el reloj interno, mejorando los ciclos de sueño y vigilia.

4. Aumenta la energía y mejora el ánimo: Aunque pueda parecer contradictorio, gastar energía durante el día nos da más vitalidad. Además, el deporte aumenta la producción de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina, lo que contribuye a mejorar el estado de ánimo y la concentración durante el día.

5. Fortalece el cuerpo: El deporte mejora la fuerza muscular, la salud ósea y la resistencia física, creando un círculo positivo entre bienestar físico y descanso.

LO QUE DICEN LOS ESTUDIOS

El ejercicio regular mejora la calidad del sueño y reduce síntomas de insomnio.

¿POR QUÉ EL EJERCICIO FÍSICO MEJORA EL SUEÑO?

El ejercicio físico actúa como un regulador natural del sueño, ya que influye directamente en hormonas y procesos cerebrales clave para el descanso.

1. Reduce los niveles de cortisol: El cortisol es la hormona del estrés y, cuando se mantiene elevado, puede dificultar conciliar el sueño o provocar despertares nocturnos. La actividad física regular ayuda a disminuir sus niveles, favoreciendo un estado de calma que prepara al cuerpo para descansar.

2. Favorece la producción de melatonina: La melatonina es la hormona responsable de regular el ciclo sueño-vigilia. El ejercicio contribuye a una mejor regulación de su liberación, ayudando al cuerpo a identificar cuándo es momento de dormir y facilitando un inicio del sueño más natural.

3. Promueve la relajación física y mental: Tras el ejercicio, el cuerpo experimenta una reducción de la tensión muscular y una sensación general de relajación. Esto ayuda a desconectar del estrés diario y a reducir la hiperactividad mental que muchas veces interfiere con el descanso nocturno.

4. Estimula la liberación de endorfinas: Las endorfinas generan sensaciones de bienestar y mejoran el estado de ánimo. Al reducir la ansiedad y promover emociones positivas, crean un entorno mental más favorable para un sueño profundo y reparador.

¿CÓMO PUEDE SER LA ACTIVIDAD FÍSICA?

Para mejorar el sueño, la actividad física no tiene que ser extrema, sino regular y adaptada a cada persona.

  • Tipo: ejercicios aeróbicos (caminar, nadar, bicicleta), fuerza moderada o actividades suaves como yoga y estiramientos.
  • Intensidad: preferiblemente moderada; debe activar el cuerpo sin generar un exceso de estimulación.
  • Duración: entre 30 y 60 minutos, aunque sesiones más cortas también son beneficiosas si son constantes.
  • Momento del día: mejor por la mañana o la tarde; por la noche se recomiendan actividades suaves.

La clave está en la constancia, ya que el ejercicio regular ayuda al cuerpo a establecer un ritmo que favorece un sueño más profundo y reparador.

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